Campo de Borja: el imperio de la garnacha

La denominación de origen del Campo de Borja atesora entre sus vinos auténticas joyas en las que esta variedad alcanza todo su esplendor. Quizá por ello ha seducido con tanta fuerza al mercado internacional.

Garnacha en el campo de Borja

Sopla el Cierzo en el Campo de Borja y las cepas se mueven al compás de este viento que se presenta fuerte y por lo general frío. Una corriente que moldea la personalidad de sus uvas. Este viento generado por las diferencias de presión entre el Mar Cantábrico y el Mediterráneo, provoca grandes contrastes de temperatura. Y da lugar a un imperio: el de la garnacha

Así se describe esta denominación de origen. No en vano, atesora entre sus vinos auténticas joyas en las que esta variedad alcanza todo su esplendor. Quizá por ello ha seducido al mercado internacional.

Un racimo de uva garnacha

Un racimo de uva garnacha

El Campo de Borja produce vinos tintos monovarietales de garnacha. Unos caldos que están gozando de un amplio prestigio en todo el mundo por su muy definida calidad, complejidad y personalidad forjadas en defensa de ese Cierzo acosador. La denominación está situada al noroeste de la provincia de Zaragoza, a unos 60 kilómetros de la capital.

Los viñedos se localizan a una altitud de entre 350 y 700 metros. La topografía es suave, dominada por el macizo del Moncayo, que silencioso y taciturno vigila estas tierras desde lo alto. Con un clima continental mediterráneo, las precipitaciones son escasas y existen grandes contrastes térmicos entre las diferentes estaciones. También entre el día y la noche.

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Se pueden diferenciar varios tipos de ‘terroirs’. En la zona de altitudes bajas, dominan los suelos pardo calizos, se encuentran garnachas en vaso y en espadera y sus vinos son cálidos, potentes y muy aromáticos. La zona media, con suelos arcillo-ferrosos y cascajosos, se caracteriza por tener la mayor concentración y densidad de viñedos. Allí los vinos son muy complejos, intensos, estructurados y carnosos. Por último, la zona más alta, con su suelos más pedregosos, da lugar a vinos finos, sutiles y elegantes.

La garnacha, una uva muy aragonesa

La garnacha es una variedad extendida por toda España, que presume de ser la más aragonesa. Se trata de  variedad tan mediterránea con fuerte influencia del cierzo que ha estado olvidada durante muchos años, asociada siempre a vinos de baja calidad y alto grado alcohólico. Todo cambió en buena parte cuando el crítico estadounidense Robert Parker se fijó en ella y las exportaciones de estos vinos se dispararon.

En España, la Garnacha llegó a producirse en gran cantidad, llegando a ser la más plantada. Pero esa tendencia que se ha ido reduciendo en todo el país desde finales del siglo pasado. En el Campo de Borja, las cerca de 7.400 hectáreas de cepas registradas en la denominación, casi la mitad son de esta variedad.

De ellas, un 40% cuenta con una edad comprendida entre 30 y 50 años. De las cepas viejas se puede obtener una menor producción, pero mucho más equilibrada. Aunque reine la garnacha, en Campo de Borja están igualmente autorizadas las variedades Tempranillo, Mazuela, Cabernet, Merlot y Syrah en tintas y Macabeo, Chardonnay y Moscatel, en blancas.

Si algún matiz define a los vinos de Campo de Borja es su singular equilibrio, producto del rico contraste presente en la zona y de la firme voluntad de aunar modernidad y tradición en unos vinos intensos, con nítidos aromas frutales, energía y personalidad. En la Denominación de Origen se elaboran vinos blancos, rosados, tintos jóvenes, crianzas, reservas, grandes reservas . Así como cavas de gran tradición y vinos de licor (moscateles y mistelas).

La ruta del vino de la garnacha

La ruta del vino de la Garnacha ofrece la oportunidad de conocer la zona. Hace parada en el Monasterio cisterciense de Veruela, el Museo del Vino de la Denominación de Origen de Borja, juderías y torres mudéjares, ermitas románicas, acequias árabes y poblados de la Edad del Hierro. Además de por estos excelentes caldos, la zona del Moncayo es muy apreciada por sus setas y hongos.

El museo del vino de Borja

El museo del vino de Borja

Otro añadido más es el museo del vino del campo de Borja. Situado al pie del Moncayo, ha escogido como sede el Monasterio de Veruela, dentro del recinto amurallado, en el antiguo aljibe. Allí se atesora buena parte del saber, la cultura y la historia de los vinos de la Denominación de Origen Campo de Borja.

En la zona hay atractivos miradores para asomarse a la sierra y se pueden practicar actividades como senderismo, BTT, equitación, alpinismo, escalada, o parapente, por nombrar algunas. La ruta dispone de confortables alojamientos, restaurantes de comida tradicional con toques modernos y bodegas familiares en las que degustar vinos de garnacha del Campo de Borja.

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