Los vinos de las Rías Baixas: carácter atlántico

Las Rías Baixas, entre A Coruña y Pontevedra, son las tierra idónea para el cultivo de la albariño que crece frente al Atlántico. Sin duda es la variedad que reina en esta Denominación con una gran mayoría del cultivo dedicado a ella

Viñedo en la orilla del mar. Autor: Xurxo Lobato. CRDO Rías Baixas.

Las Rías Baixas gallegas son una región privilegiada para el cultivo de la vid. En esta zona existe una profunda tradición vitivinícola, que se ha heredado generación tras generación. Pero no es a partir del año 1988, con la constitución de su Consejo Regulador, cuando el sector adquiere un peso fundamental.

Uno de los factores determinantes fue la “apuesta decidida por las variedades autóctonas al ser las que mejor se adaptaban a su clima y suelo”, explican a Un Buen Vino desde la Denominación. Estas variedades confieren a los vinos una personalidad única y genuina que les permite competir en cualquier mercado.

Vendimia en las Rías Baixas. Autor: Xurxo Lobato - CRDO Rías Baixas.

Vendimia en las Rías Baixas. Autor: Xurxo Lobato – CRDO Rías Baixas.

El cultivo de estas variedades autóctonas demuestra la existencia de una riqueza varietal capaz de personalizar los vinos de las comarcas o cinco subzonas de la DO: Condado do Tea, O Rosal, O Salnés, Ribeira do Ulla y Soutomaior.

Ya en un documento de 1843 se mencionan como variedades cultivadas en la zona a la albariño y a la treixadura como cepas blancas. En el lado de las tintas estaban el espadeiro y caíño.

Pero por estas tierras también se han plantado y plantan una multitud de variedades que van desde la loureira, torrontés, verdello, brancellao blanco, caíño blanco, blanco de Lama, entre las blancas; o caíño brabo, caíño gordo, brancellao, loureira tinta, mencía, dozal, pedral, sousón, verdello tinto o tinta femia. Música para los oídos, diversidad para los paladares.

El reinado de la albariño está en Rías Baixas

Con todo y con eso, sin ningún género de dudas, la variedad reina en esta Denominación es la albariño. Representa el 96,5 % de la producción. Y no es el único dato que habla por sí solo. Si en 1975 había 200 hectáreas cultivadas, en la actualidad ya se superan las 4.000. Una clara prueba de cómo la albariño se ha ido extendiendo por esta zona de manera magistral.

¿Por qué? Como suele ocurrir las variedades deben darse la mano con dos elementos claves en toda vinificación: clima y suelo. Y en Rías Baixas, suelos y climas abrazan de manera perfecta a la albariño, muy resistente a la climatología adversa. Una variedad que confiere gran parte de la personalidad de unos vinos de marcado carácter atlántico.

La variedad Albariño es la reina de las Rías Baixas. Autor: Xurxo Lobato - CRDO Rías Baixas.

La variedad Albariño es la reina de las Rías Baixas. Autor: Xurxo Lobato – CRDO Rías Baixas.

Se trata de una variedad con una gran capacidad de producción de azúcares y que supera en un 13% el volumen de alcohol durante una buena campaña. Según la DO, otra de las características “excepcionales” de la variedad albariño es que mantiene una riqueza en ácidos que “muy pocas variedades consiguen en todo el mundo”. Esto, unido a “una riqueza en componentes aromáticos y de sabor”  hacen a sus vinos “muy identificables”.

Viñedo emparrado y tendencia a la erosión

En lo que al viñedo respecta, en su mayoría es emparrado porque “permite una mayor exposición de la uva al sol, también ventilación y también al estar más alejada del suelo permite apartarla de la humedad”, explican desde Rías Baixas.

Viñedo emparrado en Rías Baixas. Autor: Xurxo Lobato – CRDO Rías Baixas.

La tendencia a la erosión y el grado de hidromorfía, la saturación de agua en el suelo, son dos notas características de las Rías Baixas. Desde el punto de vista topográfico, un aspecto a destacar se encuentra en la subzona Val do Salnés es el dominio de las tierras bajas. Allí está la llanura costera “más desarrollada” de toda Galicia. Sólo en pequeños relieves residuales o hacia la periferia se superan los 100 metros de altitud.

En las subzonas de Condado do Tea y O Rosal, entre las que “no es fácil establecer una separación nítida”, la topografía se caracteriza por la apertura del valle del río Miño, en especial, a partir del concejo de As Neves (Pontevedra).

Además, en estas zonas aparecen numerosos cursos fluviales de corto recorrido que drenan pequeñas depresiones de orientación norte-sur originadas por la intensa fracturación del terreno. Tienen en común un fondo plano y en sus bordes escarpes rocosos a menudo pronunciados.

Unos vinos fruto del clima atlántico

La Denominación de Origen Rías Baixas está plenamente integrada en la gran región Atlántica y sus dinámicas climáticas son las propias de esta zona. Los inviernos son suaves. Por ejemplo, en enero, el mes más frío del año, la temperatura está cercana a los 10 ºC. En cuanto a las precipitaciones, 600 mm, de los 1.600 mm de media anuales, se recogen durante esta estación.

En las Rías Baixas, el viñedo mira sin duda al Atlántico. Autor: Xurxo Lobato - CRDO Rías Baixas

En las Rías Baixas, el viñedo mira sin duda al Atlántico. Autor: Xurxo Lobato – CRDO Rías Baixas

La primavera en Rías Baixas se presenta “precoz y lluviosa”, con peligros de heladas, mayores hacia el interior. Durante la época estival las lluvias son poco frecuentes y poco abundantes mientras que las temperaturas se mantienen suaves “gracias al aire fresco”. En los meses de otoño, las borrascas  penetran  una   tras   otra,  propiciando una estación muy lluviosa.

Preguntados por los retos a los que se enfrentan, desde la DO señalan que el 60% del presupuesto del Consejo Regulador se destina a promoción: “Tenemos una intensa labor dentro y fuera de nuestro país y seguiremos trabajando la promoción y la formación en los mercados nacionales e intenacionales”.

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