Montsant: la fidelidad del vino al territorio y sus contrastes

En esta denominación catalana, la fidelidad se capta en vinos únicos, que hablan de cómo un clima de contrastes, la orografía accidentada, la variabilidad de suelos, las variedades de uva y la mano del hombre son fuente de matices

Sierra de Montsant con viñedos en primer plano

“Muchas veces decimos que lo que convierte un buen vino en un gran vino es la capacidad de transmitir de donde proviene, la fidelidad a su territorio de origen”. Lo afirma la presidenta de la DO Montsant, Pilar Just Trilles, en una entrevista con ‘Un Buen Vino’.

En esta denominación catalana, la fidelidad se capta en “vinos únicos, que hablan de cómo un clima de contrastes, la orografía accidentada, la variabilidad de suelos (arcillas, granito, pizarra, calcáreo…), las variedades de uva y la mano del hombre son fuente de matices”.

Todos estos factores son  fuente de los matices que configuran unos “vinos singulares, con identidad, que aportan diversidad, enriquecen la DO y, al mismo tiempo, la definen de manera global”, señala Just Trilles.

Viñedo de Montsant

Viñedo de Montsant

Un símbolo de la región del Priorat

Lo cierto es que la Sierra de Montsant es todo un símbolo para el Priorat y las comarcas tarraconenses. No se trata de la montaña más alta ni tampoco la más extensa. Pero la fuerza de su orografía es incuestionable.

Al mirarlo frente a frente nos encontramos con macizo compacto, con la mayor parte de su perímetro amurallado por riscos. Montsant da nombre a la Denominación de Origen homónima, que comparte región geográfica con la DOC Priorat, de la que recientemente hablábamos en este blog.

La climatología de la DO Montsant viene marcada por el perfil accidentado de las montañas, las influencias del río Ebro (especialmente en la zona sur) y por los vientos de mar. Por estos motivos, el clima mediterráneo resulta marcado por una cierta continentalidad.

Vista parcial de la Sierra del Montsant (Tarragona)

Vista parcial de la Sierra del Montsant (Tarragona)

El buen vino se hace en el viñedo

El efecto de las montañas, que protegen parcialmente de la influencia marítima, se traduce en un contraste bastante acusado entre las temperaturas diurnas y nocturnas en el momento de la maduración de la uva. Esta diferencia ayuda a elevar el nivel de polifenoles para producir vinos más consistentes.

Pero para Just Trilles, “más allá de los cambios que se han podido producir, hay un factor determinante cuando hablamos de la elaboración del vino y que los enólogos de la zona tienen muy presente: que el buen vino se hace en el viñedo”.

“Sin una uva de calidad, no puedes hacer un gran vino. Por este motivo, los enólogos y bodegas plantean la elaboración del vino desde el viñedo. El proceso de vinificación debe ser un proceso de acompañamiento, para que el vino transmita, como decíamos, de donde proviene, sea un vino con identidad”, añade la máxima responsable de la DO Montsant.

Una cata en Montsant

Una cata sobre el terreno en Montsant

Hoy en día es posible encontrar vinos de Montsant en más de 40 países. En torno al 40% de la producción va a parar a Estados Unidos y Alemania.  “Años atrás, el volumen de exportación era mayor, pero en el último lustro hemos experimentado un crecimiento notable en el mercado nacional, especialmente en Cataluña”, señala la presidenta de una DO que se encuentra, a su juicio, “en una situación interesante, en la que el reparto mercado interior y exportación se encuentra equilibrado”.

El vino, indisociable de Montsant

Los primeros datos históricos indican que en tiempos del Imperio Romano ya se elaboraba vino en esta zona. En el pueblo de Marçà se han encontrado restos de un asentamiento romano y entre las piezas descubiertas se han encontrado ánforas de vino que muy probablemente se destinaba al consumo de la gran Tarraco.

La primera expansión de la vid en los pueblos y territorios que actualmente forman parte de la DO Montsant tuvo lugar durante la Edad Media, especialmente con la conquista y repoblación de la zona, hasta entonces en manos de los árabes, por parte de los ejércitos cristianos. El pueblo de Siurana fue el último enclave musulmán de Cataluña y no fue reconquistado hasta el 1153.

Vista de la Cartuja de Scala Dei a los pies de la sierra de Montsant

Vista de la Cartuja de Scala Dei a los pies de la sierra de Montsant

Sin embargo, fue durante la cristianización cuando, de la mano de los monjes cartujos de Scala Dei, el cultivo se convirtió indisociable de esta tierra, aportando nuevas técnicas de cultivo que potenciaron el crecimiento de las viñas por toda la zona. La implantación de la Cartuja fue lo suficientemente importante como para dar nombre a toda una comarca geográfica: Priorat (tierras del prior), en la que actualmente conviven dos denominaciones de origen, la DOCa Priorat y la DO Montsant.

Poderosos viñedos de la DO Montsant

Poderosos viñedos de la DO Montsant

Las primeras Denominaciones de Origen vinícolas españolas fueron reconocidas en 1932, en el Estatuto del Vino promulgado por el Gobierno, entre las que figuraba DO Tarragona. Dentro de los límites de la DO Tarragona se diferenciaba la “subzona Falset”, que se situaba en la zona actual de la DO Montsant.

“Teniendo en cuenta las características específicas de nuestros vinos y la importancia del cultivo de la vid en la zona, en 2001 se aprobó la creación de la DO Montsant. Por eso, cuando hablamos de Montsant decimos que es una denominación de origen joven pero con mucha historia y tradición a sus espaldas”, explica Just Trilles.

El protagonismo es para la garnacha y la cariñena

Montsant es una zona en la que predominan los vinos tintos. En sus tintos, destacan la garnacha y la cariñena (o mazuelo), las variedades históricas del territorio, las mejor adaptadas a sus condiciones y las que transmiten mejor la identidad de esta DO.

En tintas, el 94% de la producción, el protagonismo es para la garnacha y la cariñena. Entre estas dos, estaríamos en torno al 65% del total de variedades tintas. En lo que respecta a blancas, la garnacha blanca supone más del 50% y el macabeo en torno a un 40%. Eso sí, las variedades blancas son únicamente un 6% de la producción total que sale de la DO Montsant.

“Con un perfil aromático muy sensual, la garnacha tinta produce vinos de gran complejidad y bien estructurados”, valora Just Trilles, para quien “”las notas florales y de fruta roja y negra, y los aromas de confitura, balsámicos, especiados y cítricos son propios de esta variedad”.

De la cariñena se obtienen vinos de “pigmentación acentuada, aromáticamente muy intensos, vinos que transmiten sensaciones que van de las notas florales, como las violetas, a las frutas negras, como la ciruela”. En este sentido, “los vinos de cariñena tienen un grado moderado, gozan de una excelente acidez y, en boca, se muestran ligeramente astringentes y muy elegantes”, destaca Just Trilles.

Cepa de garnacha. Fuente: raymond_flickr.

En cuanto a los blancos, hay muchas referencias de Montsant, pero sus producciones son más limitadas. En este caso, deben entenderse a partir de las variedades garnacha blanca y macabeo. Los vinos de garnacha blanca gozan de “buena acidez y equilibrio, ya sean jóvenes o envejecidos en barrica”.

Así, los aromas de frutas blancas y amarillas se muestran “desde la vertiente más sutil a la más madura, y se acompañan de un abanico de matices donde el sotobosque está presente a menudo”.

En boca, según Just Tilles, “la sedosidad y la frescura son rasgos muy comunes en este tipo de vinos”. De la macabeo salen vinos secos, frescos y equilibrados que se suelen consumir jóvenes y que destacan por aromas frutales, a menudo de fruta blanca. En muchos casos, el macabeo se emplea en coupages con la garnacha blanca.

A los pies de la sierra de Montsant, el viñedo adquiere una importancia primordial en el paisaje

A los pies de la sierra de Montsant, el viñedo adquiere una importancia primordial en el paisaje

Al mirar al futuro, la presidenta de la DO Montsant reconoce que “retos hay muchos”, pero resalta que están “en un proceso de autoconocimiento”. “Iniciamos hace unos años un proyecto de zonificación y recientemente hemos iniciado estudios de suelos y de tipificación de las variedades garnacha tinta y cariñena”, explica.

“Como sostengo a menudo, cuanto más elementos tengamos para profundizar y entender el porqué de la calidad y singularidad de nuestros vinos (y también la riqueza de nuestra DO), más sólido será el argumentario con el que podremos mostrarnos al mundo, a los profesionales y los consumidores finales”, concluye.

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