La Tierra de León, el territorio de la prieto picudo y la albarín

Nos acercamos a los Vinos de la Tierra de León tienen en las variedades prieto picudo y albarín sus dos enseñas y están empezando a ser descubiertos por el gran público

Viñedo Tierra de León

En la zona geográfica que ampara y protege la DO Tierra de León se viene elaborando vino, especialmente los claretes de aguja, desde hace 200-250 años. Sin duda es una zona con una tradición muy longeva en la elaboración y cultivo de la vid.

“Son vinos muy especiales elaborados con la uva tinta tradicional, el prieto picudo, con la técnica del madreo, muy propia de la zona”, explica Alejandro González, director técnico de la DO Tierra de León.

Consistía en añadir racimos de uva enteros a los depósitos que estaban en plena fermentación y que se hizo por accidente, ya la uva que sobraba se echaba al depósito.

Los elaboradores no eran conscientes de que de ese modo estaba teniendo lugar una fermentación diferente. Lo que se consigue es que "en el interior de cada grano de uva se produzca la fermentación del azúcar que contiene el propio grano de uva ya en toda fermentación se libera CO2".

El rosado de aguja, un vino muy peculiar

"Ese CO2 salía de la uva a través de la piel por fenómenos de ósmosis y acababa en el seno del mosto que estaba fermentando y se transformaba en vino", detalla González.

Eso se nota en que organolépticamenteen que estabilizaba el color de los rosados y aportaba intensidad aromática. A fin y al cabo, "no deja de ser una maceración".

Detalle de la aguja en un rosado Palomares de la DO Tierra de León

Detalle de la aguja en un rosado Palomares de la DO Tierra de León. Fuente: Popthewine.

El CO2 aporta "una sensación de burbuja que chisporrotea en la lengua, incrementa la sensación de acidez y convierte a los vinos en más frescos y más ácidos".

La Tierra de León era tradicionalmente conocida por los claretes de aguja. Pero a día de hoy, el porcentaje que representa el vino rosado madreado no llega al 5%.

“Es una pena pero se trata de una técnica de elaboración que incrementa mucho el precio y las bodegas poco a poco han ido abandonándola”, explica González.

Tan sólo se realizan partidas pequeñas de este tipo de vino. Algo que se pueden permitir las bodegas grandes que mueven mucho volumen de rosado y pueden dejar un depósito pequeño de madreado. Quien lo prueba es un privilegiado.

Los inicios de la DO Tierra de León

En la DO Tierra de León hubo que esperar a que emergiera el tejido empresarial asociado al mundo del vino. Empezaron entonces a surgir las primeras cooperativas, se desarrollaron las bodegas y el viñedo controlado.

Es entonces cuando muchas explotaciones se orientaron a la producción empresarial y se constituyó un organismo regulador en los años 80.

Paisaje generado por las bodegas en Jiménez de Jamuz (León)

Paisaje generado por las bodegas en Jiménez de Jamuz (León).Fuente: moctavio

Se empezaron entonces a dar los pasos que acabaron en una denominación de origen como la que hay ahora desde el año 2007. También se dejó de hacer el clarete en el que se mezclaba  uva la uva tinta con uva blanca. Ahora lo que se elabora es rosado.

La elaboración del rosado es lo que más volumen de vino mueve. Pero desde el nacimiento de la denominación, los tintos han ido cobrando mucho peso. Asimismo, hoy en día la elaboración de vino blanco tiene mucha importancia por la aparición de una variedad blanca, la albarín. 

Es una variedad que nada tiene que ver con la albariño y que entre la zona de Cangas de Narcea y Tierra de León es donde ha encontrado su lugar en el mundo. De hecho, es los dos únicos dos únicos en los que se elabora. Esa variedad sólo cuenta en el mundo con 80 hectáreas y 65 están Tierra de León.

Las variedades prieto picudo y albarín

En la DO Tierra de León se elaboran vinos blancos, rosados y tintos con dos variedades autóctonas y diferentes como son el prieto picudo, para la elaboración.

Racimos de prieto picudo.

Racimos de prieto picudo. Fuente: Viajeros del vino.

En vendimia se recogen 4,5 millones de kilos, de las que el 70% es prieto picudo. El 7% se corresponde con la variedad albarín, mientras que el resto las variedades tintas, tempranillo, mencía y el verdejo.

En total se etiquetan al amparo de la DO 2,2 millones de botellas anuales. Un 65% son de rosado mientras que el tinto representa un 15% y el blanco el 20% restante.

El tinto, "el caballo de batalla"

La elaboración de tinto es "el caballo de batalla". Se elaboran tintos "de calidad para una variedad como la prieto picudo, con la que es muy difícil de trabajar".

"Había mucho que hacer desde el campo a la propia bodega y en los últimos 15 años se ha recorrido un camino que permite que se estén haciendo vinos de calidad", explica González.

Racimo de uvas Prieto Picudo.

Racimo de uvas Prieto Picudo. Fuente: Bodegas Julio Crespo

En este sentido aclara que la clave era el viñedo y la elección de la barrica y ese trabajo "estaba por hacer". "La prieto picudo necesita mucho tiempo de crianza en barrica y mucho tiempo en botella para pulir el amargor y la acidez", añade.

"Cuando un vino prieto picudo lo has lo has envejido lo suficiente es un vino muy amplio y pulido que integra el tanino fuerte", detalla el director técnico de la DO Tierra de León. La define como una variedad "muy agresiva, que se presenta como una flor de cactus, preciosa pero con muchas púas".

Es variedad única, con la que se elaboran cuatro tipos de rosado, todos ellos caracterizados por su elevada capa de color. Para tintos se hacen desde elaboraciones jóvenes, cortas crianzas, crianzas muy longevas. En definitiva, la prieto picudo es una variedad permite hacer muchos tipos de vino diferentes.

La prieto picudo es una variedad poco productiva. Los viñedos están orientados a aumentar esa producción. Lo que hay detrás de un vino de calidad son producciones muy escasas.

El renacer de la variedad albarín

La variedad más extendida en esta zona hace unos años para las blancas era el verdejo. Pero las bodegas se dieron cuenta de que no se podía competir con Rueda. Se acordaron entonces de la variedad Albarín que había caído en el olvido y cuyo viñedo estaba a punto de perderse.

Variedad Albarín en la DO Tierra de León

Variedad Albarín en la DO Tierra de León. Fuente: Bodegas Julio Crespo

"Ahora tenemos una variedad desconocida", afirma orgulloso González, que ve un potencial de crecimiento "muy grande".

Mientras en 2009 sólo cuatro marcas la ofrecían, a día de hoy ya hay 20. El crecimiento de la albarín ha sido "exponencial", algo a lo que a buen seguro contribuye el hecho de que sea una variedad "muy poco extendida, muy diferente y de calidad". 

Un clima seco con fuertes descensos térmicos

El clima es la clave de lo que ofrece posteriormente el vino. El de la Tierra de León es muy seco y "no llueve tanto como parece", según explica González.

En pleno mes de agosto, es característico un descenso térmico de 20 grados. Esto favorece a la planta para desarrollar todos los componentes que están presentes luego en el vino. También provoca que no sea necesario realizar correcciones de acidez.

Los retos de la Tierra de León

Actualmente, los vinos de la Tierra de León se exportan en un 15%. Sólo unos pocos privilegiados la conocen. Algo que a juicio de González "es un problema", dar a conocer estos vinos fuera.

"Te piden volumen y precio y al no tener volumen los márgenes no son suficientes", explica. De este modo, el mercado de la DO Tierra de León es principalmente local, aunque el vino de esta zona cada vez llega a más partes de España.

La gran ventaja de esta DO es que es cuna de variedades poco conocidas, que precisamente por eso suelen ser más demandadas. Al otro lado de la balanza está la baja productividad.

Mientras la prieto picudo produce unos 5.000 kilos por hectárea, en la tempranillo se dan hasta 10.000, el doble. 

Tinto de la Tierra de León

Tinto de la Tierra de León

Otro de los retos de la Tierra de León pasa por la promoción "Hay que dar a conocer la zona", afirma González, quien cree que deben "generar imagen y marca" ya que tienen "una estructura sólida con mercado muy consolidado". El reto es generar imagen y demanda y hacer llamativa esta zona.

A juicio del director técnico de la DO Tierra de León "debe de haber grandes apuestas de bodegas grandes, apuestas fuertes que aumenten el volumen de vino comercial". De momento, no se ha instalado ninguna.

¿Será la DO el nuevo dorado como en su día lo fueron Toro o El Bierzo?


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