Los secretos para que el vino llegue a los jóvenes

El vino en España tiene un problema para llegar a la gente joven, debe hablar su idioma, dejar de ser tan complejo y utilizar sus códigos de comunicación

Un grupo de amigos en la zona de viñedos de Lanzarote.

El vino en España tiene un problema de penetración en la gente joven. Nadie parece dudarlo. Tampoco lo hace Daniel López Roca, director del Concurso VinoSub30. Este certamen, celebrado en su última edición el pasado 31 de marzo, pretende estimular el consumo responsable del vino y su cultura en las nuevas generaciones y conocer las preferencias de los jóvenes en materia de vinos.

Los últimos premios, celebrados en la que fue su tercera edición el hotel Artiem Madrid reconocieron a 46 vinos de entre los 120 los vinos que concursaron. Tenían un origen en 29 bodegas de 17 diferentes denominaciones españolas y regiones productoras extranjeras.

López Roca cree que son más bien los los jóvenes los que se están acercando al mundo del vino. “Las razones son varias pero por citar alguna, los jóvenes son curiosos por naturaleza y el vino ofrece un campo de conocimiento y disfrute al que se acercan con mucho interés”, explica.

Hablar con las palabras a los jóvenes

Cree que el problema es de comunicación. “Los productores, salvo honrosas excepciones, continúan hablándole a un consumidor formado de 50 años”, valora. En este sentido señala que lo más importante es “entender los códigos de las nuevas generaciones”. “Hay que encontrarlos donde están y hablarles con sus palabras”, añade.

Bodegas Palacio Quemado Ribera del Guadiana

Bodegas Palacio Quemado Ribera del Guadiana. Foto: Miguel A. Muñoz Romero

Mirando a otros mercados, López Roca cree que “si bien en EEUU hay una mejor lectura de quienes son los consumidores de vino, no es una cuestión generalizada”. En este sentido señala que hay bodegas que han logrado una buena comunicación con las nuevas generaciones entre muchos productores que continúan con el discurso de siempre.

A su juicio, la comunicación del vino se ha ido haciendo más compleja y con ello se ha alejado de los nuevos consumidores. “Muchos jóvenes piensan que para disfrutar del vino hace falta un conocimiento específico que no poseen”, explica.




Una comunicación simple y directa, basada en experiencias

Por ello, a su entender, “el vino precisa de una comunicación simple y directa, con eje en situaciones de consumo y estilos de vino”. 

En este sentido, “si bien el origen y los métodos de producción son fundamentales para la diferenciación de los vinos, ahondar en datos técnicos no ayuda a acercar a nuevos consumidores”. Por ello, para López Roca, lo ideal es proponer al vino como un producto que se disfruta en diferentes situaciones.

El vino debe acercar su lenguaje a los jóvenes

El vino debe acercar su lenguaje a los jóvenes

El vino es para este experto “un producto social, desde hace 7000 años”. “Qué mejor que comunicarlo como un producto para compartir que brinda la posibilidad de un encuentro”, afirma. “La imagen de una botella en la mesa, amigos, familia, pareja es lo que genera esa empatía necesaria que acercará a nuevos consumidores”, añade.

VinoSub30, acercar el vino a las nuevas generaciones

VinoSub30 nació con la idea de acercar el vino a las nuevas generaciones. “Nos habíamos planteado ese objetivo y no sabíamos cuáles serían los medios que usaríamos. Pensamos en TV, gráfica, sitios web, fiestas, viajes, catas”, relata López Roca.

“Finalmente vimos que las catas eran lo más adecuado porque proponen un momento de reflexión frente a la copa de vino. Pero generalmente las catas eran aburridas para los jóvenes. Entonces sumamos la idea de una competencia pensando en que contábamos con un diferencial, el paladar de los jóvenes”, añade.

Instragramers en un viaje organizado por la DO

Instragramers en un viaje organizado por la DO Utiel-Requena

“De esta manera teníamos una devolución de datos de la realidad que las bodegas no conocen y precisan: saber cuáles son los vinos que gustan a los jóvenes”, explica.

En 15 años desde que empezaron a organizar el concurso han visto ganar una variedad de vinos. No hay un único estilo definido como “ganador”. El concurso ha premiado vinos económicos, blancos, dulces, espumantes, tintos de guarda, rosados, caros, generosos… Hay una cosa en común en los vinos elegidos: “una calidad incuestionable, independiente de sus estilos y precios”. “Los jóvenes se acercan al vino con menos prejuicios y condicionamientos”, valora el director de VinoSub30.

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