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Un buen vino

Larrosa: las dos caras de la garnacha

Larrosa de Bodegas Izadi tiene desde este año dos caras. Por un lado, su ya tradicional Larrosa Rosé, al estilo de las elaboraciones del rosado provenzal. Por otro, una versión blanca en la que han estado trabajando intensamente y que esta primavera ya ha visto la luz. Dos vinos con un denominador común: la triunfante garnacha como variedad de fondo.

Siempre presentan su añada para San Valentín. Y este año Larrosa Rosé (6,95 €) de Bodegas Izadi ha vuelto con la que ya es su quinta añada. Lo ha hecho conservando las notas que lo definen: su frescura característica propia de los rosados provenzales.

Son 5 años desde su primera salida al mercado. Y en este tiempo, el crecimiento del consumo de vinos rosados de estilo “provenzal” es un hecho. Hace ya tiempo que venimos anunciando en el blog el advenimiento de la era del rosado.

No hay duda de que existe una tendencia en el aumento del consumo de vinos rosados. Y dentro de ese crecimiento del rosado, sin duda está el tirón de los vinos de estilo rosé, provenzal.

La demanda de estos sensuales vinos está creciendo a nivel mundial y lo hace también en España. Los vinos de esta clase se presentan etéreos y pálidos a la vista. Son de paso ligero y refrescante. Sin duda, dos elementos que les han hecho triunfar.

Viñedo Larrosa, de cepas viejas de 45 años y en viñedos de altura de la D.O. Ca. Rioja. Foto: Izadi.

Larrosa: un pionero del rosado provenzal

Sin duda, dentro de las elaboraciones de este tipo de vinos en nuestro país hay que considerar a Larrosa como un pionero. El rosado de Bodegas Izadi está elaborado con garnachas de cepas viejas de 45 años de edad plantadas en vaso y situadas en los viñedos más altos de la D.O. Ca. Rioja. Este vino llega al mercado cada 14 de febrero, en un gesto en sintonía con el nombre elegido.

Desde su primera añada va aumentando su éxito y lo hace a través de sus aromas de fruta blanca y esos toques florales que lo hacen absolutamente apetecible. En boca, pasa de manera muy fácil y fluida, lo que sin duda hace de este vino un acompañante perfecto, por ejemplo, de cualquier arroz, pero, por qué no, también de carnes.

Larrosa 2018 se ha vendimiado a mano y se elabora con un rápido pero leve prensado para extraer la esencia de esta garnacha tan especial. Bodegas Izadi consigue, así, un vino rosado muy aromático, con un color atractivo y delicado. Es ligero, sutil y fresco.

Larrosa ha cosechado diferentes menciones y premios desde que salió al mercado hace cinco años – como el Premio Verema al Mejor Vino Rosado de España en 2017- pero la mayor satisfacción para la bodega ha sido llegar a un público nuevo y conseguir una gran fidelidad entre los amantes de los vinos rosados.

Larrosa, ahora también es blanca

En una vuelta de rosca de las que le gusta a Izadi, que nunca para de innovar, desde hace cinco años, la bodega ubicada en Villabuena de Álava, ha estado trabajando con los diferentes varietales autóctonos blancos, entre ellos la garnacha.

De este modo, con el inicio de la primavera de 2019, Bodegas Izadi ha presentado su primer monovarietal blanco. Larrosa Blanca está elaborado con uvas de viñedos viejos situados a 700 metros sobre el nivel del mar.

Larrosa Blanca, de bodegas Izadi.
Larrosa Blanca, de bodegas Izadi.

La garnacha es una variedad relativamente minoritaria en la zona, pero que ahora muestra todo su potencial en Larrosa Blanca. Así, al tratarse de una variedad poco extendida, sólo se ha podido elaborar con la producción de tres pequeñas parcelas seleccionadas.

Larrosa Blanca 2018 se ha vendimiado a mano y se elabora con un rápido pero leve prensado para extraer la esencia de esta garnacha tan especial. Larrosa Blanca recoge la esencia de la garnacha para ofrecer un vino fresco que también sorprende por su intensidad. Bodegas Izadi consigue, así, un vino aromático y frutal, con una boca golosa y una buena acidez que le aporta frescura.