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Un buen vino

Semillón

Semillón

​La semillón es una uva procedente de Francia. Es relativamente fácil de cultivar y es bastante resistente a las enfermedades. Madura pronto, adquiriendo un tono rosado en climas templados. Se cultiva en Francia, Portugal, Israel y en varios países del Nuevo Mundo.

Es una variedad que cuenta con muchos usos en el mundo del vino. Se puede utilizar para elaborar vinos dulces, vinos generosos, vinos blancos secos o brandy. En los vinos secos suele ser un componente menor en un vino de mezcla. Pero esa es la virtud de la semillón: dar grandes resultados en coupages junto a otras variedades, sobre todo con la sauvignon blanc.

Originaria de Burdeos, poco plantada en España

Puesto que tiene una piel fina, hay riesgo de que se queme con el sol en los climas más cálidos, motivo por el que apenas es plantada en España. De hecho, en nuestro país, en 2016 había 2 hectáreas residuales de esta variedad, la mayor parte (1,6) en la Comunidad Valenciana y el resto en Castilla-La Mancha (0,4).

En Francia, la semillón crece sobre todo en Burdeos, donde es mezclada con la sauvignon blanc y la moscatel. En los vinos vinos secos, se le llama Bordeaux blanc y está permitida en las AOC de Pessac-Léognan, Graves, Entre-Deux-Mers y otras con menos renombre. También se planta en la zona de Bregerac, en la Dordoña.

De hecho, esta variedad es más adecuada para zonas de días soleados y noches frescas, como es el caso de la región de Burdeos. En las zonas de Nuevo Mundo tiene especial predicamento en Sudáfrica, pero es posible encontrarla también en Australia. En Europa, se cultiva también en Portugal.

Una variedad que se pudre “noblemente”

La semillón tiene la virtud, junto a la Riesling, de pudrirse “noblemente”, es decir, de manera buscada para producir un efecto y sabor sobre los vinos característico.

Así, cuando se dan unas condiciones de temperatura y humedad, un hongo (Botrytis cinerea) suaviza la piel de la uva y permite que se deshidrate. Así, toma el aspecto de uva pasa con gran contenido de azúcar y acidez, lo que permite elaborar un vino dulce y cremoso.

Semillón con el efecto del hongo
Semillón con el efecto del hongo

La fermentación del mosto se lleva a cabo lentamente y el resultado es un vino con un equilibrio perfecto. Ese vino resultante oscila entre ácido, azucarado y alcohólico. Los vinos de Semillón tienen un intenso aroma floral y sabor a miel, en buena parte dado por el citado hongo.

Otras variedades de uva

Un repaso a las principales variedades de uva: