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Un buen vino

Los distintos tipos de vino

Los tipos de vino que casi todos conocemos son fundamentalmente tres. Pero hay más. El vino tinto es aquel procede de mostos de uvas tintas. Mediante un proceso de elaboración difunde la materia colorante que contienen los hollejos de la uva. Posteriormente, ese vino se envejece y en función del tiempo que pase tanto en barrica como en botella pueden obtenerse jóvenes, crianzas, reservas o grandes reservas.

Por su parte, el vino blanco se obtiene por la fermentación alcohólica de la pulpa no coloreada de uvas. Las uvas con las que se elabora el vino blanco pueden tener una piel de color blanco o negro. Con ello, se  busca mantener un color amarillo transparente en el producto final.

El tercer tipo de vino es el rosado, conocido en Francia como Rosé. Es aquel vino que tiene algo del color típico del vino tinto, pero solo lo suficiente como para darle un color rosa. Sus tonalidades pueden ir del rosa claro al fuerte o casi violeta. El color dependerá en gran medida de las uvas y las técnicas de producción utilizadas.

Los vinos espumosos y generosos

Pero la lista de tipos de vinos no queda aquí. Hay más tipos de vinos, como por ejemplo los espumosos. Son aquellos elaborados con gas disuelto, entre los que se encuentran por ejemplo el cava, el champagne o el prosecco.

Además, hay vinos generosos, también conocidos como fortificados. Son aquellos que en su proceso de elaboración, incorporan procesos especiales para aumentar su estabilidad y aumentar su graduación alcohólica. Pero no por ello pierde su condición de derivado 100% de la uva. Es el caso por ejemplo de los vinos de Jerez.