Los secretos para atraer al público joven son los mismos que para atraer al público no tan joven pero que sigue buscando un Rioja crianza en los hipermercados.

A parte del lenguaje creo que también es importante que esas personas vean donde se produce el vino y se les anime a visitar una bodega.

También es importante que no se sientan cohibidos a la hora de pedir un vino en un restaurante y lo elijan solo por el precio, que cuando se les da a elegir se les hable enseñándoles. En ocasiones parece que algunos sumillers intentan ridiculizar si falta conocimiento en el cliente.

Y finalmente las experiencias que despiertan los sentidos: oler y catar un vino recién abierto o una vez aireado, oler aromas para entrenar el olfato, catar diferentes tipos de vinos (por ejemplo con blancos se podría probar con blanco joven, barrica y txacolí).

La forma de crear afición es creando curiosidad.

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