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Un buen vino

Amantes de la mencía, Baltos ha vuelto

No es la primera vez que dedico unas líneas a Dominio de Tares, y a este vino en concreto. Para los que no me sigáis (y queráis hacerlo a partir de ahora) os pongo en antecedentes. Esta bodega está situada en San Román de Bembibre, en la comarca y D.O. de El Bierzo en León.

Desde el año 2000 trabajan con la godello y la mencía de cepas viejas y se han convertido en una de las insignes bodegas de ésta denominación. La sabia batuta de Rafael Somonte dirige con rigor el buen hacer de los vinos de Dominio de Tares, y hoy por hoy se encuentra en los cinco continentes repartidos entre más de 25 paises.

Sus vinos, que me apasionan desde sus inicios, son capaces de explicar diversas historias en cada sorbo y se convierten en una infinita narración de sensaciones.

Un vino audaz 

Pero si nos quedamos con el  más joven de la casa, es capaz de transmitirnos un mensaje más que evidente: “quiero contarte una cosa”. Y ahí empieza su relato. Un relato que empieza con su nombre: Baltos que significa audaz en la antigua lengua de los godos.

Viñedo en Dominio de Tares.

Fresco y de corte moderno. Elaborado con cepas de unos 40 años, pasa 4 meses en roble y acaba de domesticarse en botella unos meses más. Que no. No es un vino salvaje, es inquieto y vivo. Rebosa plenitud en cada sorbo y te hace sonreír en su primer beso. Su color intenso es hipnótico en su caída. Sus aromas a frutos rojos con menta te cautivan y su paso en boca, provoca.

Para “copear” y sobre todo para disfrutar.