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Un buen vino

Máis de Cunqueiro: el legado de una tradición de Ribeiro

Mais de Cunqueiro, Ribeiro

Severino Fernández “o cunqueiro” abasteció tabernas de Ourense con sus humildes vinos en los años 20, aunque, su buen trabajo hizo expandir el negocio y todos anhelaban escanciar en sus cuncas los ribeiros del fundador de nuestra historia.

Así, saltándonos un par de generaciones más, se inicia el camino hacia lo que hoy en día en Bodegas Cunqueiro, fieles a una tradición que da resultados extraordinarios.

Como no podía ser de otra manera, las variedades autóctonas son las protagonistas de sus vinos (aunque con Pazo do Xan experimentan con una foránea como es la palomino) y esto acentúa su compromiso con la tradición y con la tierra.

 

Me parece más que destacable el Mais de Cunqueiro Torrontés. Existe un especial mimo en la elaboración de este vino. La variedad torrontés es de ciclo vegetativo corto y debe tenerse especial atención en su vendimia. Solo utilizando racimos seleccionados y en su justo momento de maduración se hace el Mais.

La criomaceración con nieve carbónica da paso a su trabajo de crianza sobre sus propias lías durante un par de meses, consiguiendo así un vino de gran volumen y untuosidad.

Visualmente encontramos oro líquido, pajizo y brillante. Denso en su caída. En nariz, las frutas tropicales como la piña, el mango o la guayaba se mezclan con toques de hierbas frescas e infusionadas.

Su paso en boca es controvertido ya que presenta frescura y acidez y a la vez, densidad y sensación grasa. Es un vino largo y muy gastronómico que puede maridar muy bien con la rica gastronomía gallega en casi todo su conjunto. A mí me ha servido para acompañar perdiz en escabeche.