
La bodega Dominio de Tares echó a andar en el año 2000 en tierras del Bierzo. Actualmente elabora los vinos blancos La Sonrisa de Tares y Godello Fermentado en Barrica. También los vinos tintos Baltos, Cepas Viejas, Bembibre y P3. La bodega también elabora en León con Dominio Dostares y, con la variedad prieto picudo, el rosado Tombú, y los tintos Estay y Cumal.
Han pasado veinte años desde que arrancara aquella aventura y para celebrarlo, la bodega berciana, ha sacado al mercado Paisano de Tares. Nos encontramos con un vino de celebración, muy diferente, que quiere resultar atractivo y distinto pero muy pegado a la esencia de la tierra.
Una esencia que representa «el paisano» o natural del país. El vino supone toda una vuelta a la manera de hacer vino del Bierzo, que pasa por la mezcla de uvas tintas y blancas de viñedos viejos.
Con 3000 botellas en el mercado, nos encontramos probablemente con su vino más rompedor, no sólo por su imagen, sino también por su elaboración. Este vino es un homenaje «a todos los paisanos de El Bierzo que con su trabajo han contribuido al crecimiento de esta célebre comarca leonesa».

Un tinto con alma de blanco
El Paisano de Tares es un vino que nace por tanto para que la gente lo disfrute y al mismo tiempo para que descubra la tradicional forma de elaborar en El Bierzo. Para ello, mezcla de todas las uvas de la finca, tanto las tintas como las blancas. Nos encontramos con una mezcla de las variedades Mencía, Garnacha Tintorera, Palomino Fino, Doña Blanca y Godello con crianza en viejos “cubetos” de roble.
El Paisano de Tares es, según Rafael Somonte, enólogo de la bodega, “un vino actual y desenfadado para disfrutar en buena compañía, que marida a la perfección con gente campechana y divertida que se adapta tanto a un tradicional potaje de berzas como a una moderna receta nikkei. Un tinto con alma de blanco, ideal para poner en la nevera si hace falta, y disfrutarlo igualmente en copa fina, chato o porrón». Lo resume así: «Más que un vino, una forma de ver la vida”.

El vínculo entre tradición y vanguardia
En este vino, se funden la ancestral forma de elaborar en El Bierzo y una imagen rompedora creada por el caricaturista Gogue. La fusión se refleja el enorme vínculo que para Dominio de Tares tienen tradición y vanguardia. Sin duda, una evolución de los vinos de la bodega hacia una perspectiva totalmente nueva, como ya hicieran 20 años antes con su afamado Cepas Viejas.
Su etiqueta –un joven que bebe en porrón– es la imagen que vincula tradición y modernidad, una metáfora de lo que representa esta bodega y sus 20 años de trabajo para posicionar los vinos de calidad de El Bierzo en lo más alto.
Vinos cuidados a precios competitivos
Esta bodega berciana ‘Dominio de Tares’ sigue manteniendo el espíritu de los vinos de guarda. En este sentido, mantienen crianza en los tintos y blancos. La capacidad de su botellero hace que consigan sacar al mercado unos vinos muy pulidos. Su oferta pasa por una calidad alta con precios competitivos. Probablemente esa relación calidad-precio de unos vinos muy cuidados y exigentes es la que consigue tenga mucho que ver con el éxito de Dominio de Tares.
Pero la calidad es la que marca la diferencia. Su vino más vendido no es el más barato. Baltos es el vino entrante de gama pero no el más comercializado. El que más se vende, aún siendo más caro, es Cepas Viejas. El motivo no es otro que la calidad.
‘Un buen vino’ es una web de divulgación acerca del mundo y la cultura del vino, que pretende acercar a todos los públicos información y conocimiento de interés acerca de este apasionante territorio que es la enología