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Un buen vino

La selección más privada de Dominio de Berzal

En Selección Privada 2016 Bodegas Dominio de Berzal nos encontramos cara a cara con un vino de autor. La primera añada que sacaron al mercado los hermanos Berzal de este vino fue la del año 2000. Es el vino con más solera de esta bodega de la Rioja Alavesa, tras 20 años elaborando este vino en los que han querido superarse cada año.

Por aquel entonces lo iban a etiquetar como reserva pero resulta que «era tan moderno y con tanta fuerza» que no les pareció que se adecuara a la filosofía de un reserva. Lo explica en declaraciones a Un Buen Vino Íñigo Berzal, enólogo de la bodega y uno de los tres hermanos propietarios de la misma.

Botella de Dominio de Berzal Selección Privada 2016.

Un vino de autor

Así las cosas, optaron por crear un vino de autor. El espíritu de este vino no es otro que el de trasmitir las características de la variedad tempranillo, con la tipicidad de la Rioja Alavesa, en una botella. Y conseguir que cuando una persona se beba este vino «se teletransporte a nuestros viñedos».

Y esa es la capacidad de este vino, consigue hacernos viajar hasta la Rioja Alavesa de un sorbo. Lo catamos y ya estamos allí, entre viñas y dólmenes. Nos encontramos con un vino monovarietal de Tempranillo, no hay coupage, cuando normalmente en otras elaboraciones mezclan variedades.

Viñedo Selección privada
Viñedo Selección Privada 2016 de Bodegas Dominio de Berzal.

El color de Selección Privada 2016 es un rojo muy vino con tonos violáceos. En nariz, sobresalen aromas a frutos negras y se pueden percibir también tonos especiados y torrefactos. Nos encontramos con un vino muy equilibrado, potente en boca que se presenta con mucha fruta y expresividad.

Viñedo Selección Privada 2016 de Bodegas Dominio de Berzal.

La tempranillo, protagonista

Los Berzal buscan buscan otorgar a la variedad tempranillo toda la personalidad: «lo que queremos conseguir aquí es que el tempranillo se exprese lo máximo posible», explica Íñigo Berzal. Es un vino que muestra matices minerales que proceden del terruño los viñedos.

«Hacemos crianzas de más o menos 18 meses porque creemos que a este tipo de vino le viene perfecto estas crianzas, la barrica francesa con grano extrafino nos permite hacer crianzas largas ya que el aporte es más progresivo y va aportando gradualmente según pasa los meses. Siempre hemos utilizado este tipo de barrica con diferente tonelerías que cambiamos algunos años», detalla el enólogo de esta bodega de la Rioja alavesa.

Variedad tempranillo del viñedo.
Variedad tempranillo del viñedo.

Las uvas proceden de sus viñedos El Peregigo y Peñascalera. Se trata de viñedos viejos con poca producción y buena altitud y orientación, para que la uva tempranillo madure muy bien, y así conseguir una buena materia prima para luego hacer un gran vino.

Concretamente, la añada 2016, fue una añada que el verano fue muy caluroso y no hubo mucha producción. «Nos vino bien para que hubiera una buena maduración de la uva y la vendimia la pudimos hacer en el mejor momento para que después podríamos elaborar un gran vino», detallan.

En esta Selección Privada 2016 nos encontramos con una producción de aproximadamente 4.000 botellas. se distribuyen en la Península y también exportan a Estados Unidos, Reino Unido, Alemania o Suiza.

Dominio de Berzal: el poder de una familia

Los hermanos José Luis, Juan Mari e Iñigo Berzal fundaron en 1999 la bodega actual, situada en Baños de Ebro (Álava), en pleno corazón de Rioja Alavesa. Además de su unión como familia, comparten la misma pasión por el vino, la tierra y su fruto.

Innovadores sin perder su identidad, buscan superarse cada día, recogiendo la sabiduría del pasado, transmitida de generación en generación, tradiciones que comparten en la familia desde hace más de un siglo. 

Sus producciones son limitadas, como es el caso de ‘Las laderas de José Luis‘, un vino en honor a su padre. Seleccionan rigurosamente las uvas seleccionadas de sus 50 hectáreas de viñedos. El 80% es Tempranillo, un 10% Viura, un 5% Graciano y el 5% restante se lo reparten variedades como Mazuelo, Garnacha y Malvasía. Los vinos que se destinan a la crianza reposan y van madurando en barricas bordelesas, de las cuales un 60% son de roble americano y un 40% de roble francés.