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Un buen vino

Ribera del Duero, la tinta de un país

​La viticultura en la Ribera del Duero hunde sus raíces en el pasado. Ya los vacceos, 2.700 años atrás, consumían vino en estas tierras. Posteriormente lo hicieron los romanos y detrás muchos pueblos más.

Pero no fue ​hasta el siglo XII cuando, con la reconquista, las órdenes monacales francesas fueron reimplantando el cultivo de la vid en el valle del Duero.​Con todo, la andadura de la actual Denominación de Origen ​comienza ​en el año 1982. Acaba de cumplir un cuarto de siglo. La zona llevaba tiempo reivindicando esta categoría que, una vez conseguida, ha servido sin duda de estímulo.

Detalle de unja hoja de vid en otoño en la DO Ribera del Duero
Detalle de una hoja de vid en otoño en la DO Ribera del Duero. Autor: José I. Berdón/DO Ribera del Duero

“Nos ha llevado hacia una firme apuesta por la calidad hasta el momento en el que nos encontramos ahora, como una zona de reconocido prestigio en la producción de vinos a nivel internacional”, explica el director técnico de Ribera de Duero, Agustín Alonso.

​Una altitud media de 800 metros

Al hablar de Ribera de Duero, una de sus notas distintivas es la climatología, muy condicionada por la altitud a la que se encuentra.

Tiene una cota media de 800 metros sobre el nivel del mar, lo que hace que la maduración “sea especial debido a las amplias diferencias térmicas que se producen entre el día y la noche durante ese periodo”, detalla Alonso.

“A todo ello pueden unirse muchos otros factores, pero básicamente, nuestras uvas maduran de forma diferente”, explica.

Concretamente “maduran más tarde y más lentamente, como consecuencia de la altitud, y siempre con la característica luz que existe en nuestro país”, resume.

La tinta del país acapara el 96% de la vendimia

Las variedades admitidas ​en la DO Ribera del Duero son la para los tintos la Tempranillo (tinto fino y tinta del país), Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec y Garnacha Tinta. En las blancas, la Albillo mayor.

Con todo, hay una clara protagonista. Y esa no es otra que la Tempranillo. “El año pasado (2016) la uva vendimiada fue en un 96% Tempranillo”, explica Alonso.

Pero la Tempranillo, la variedad más plantada entre las tintas españolas, por aquí recibe otro nombre. Se le denomina Tinto Fino o tinta del país “por sus características de adaptación en la zona”.

Viñedo en otoño en la DO Ribera del Duero
Viñedo en otoño en la DO Ribera del Duero. Autor: José I. Berdón/DO Ribera del Duero

Según los registros, la producción en Ribera del Duero se ha multiplicado por 10 en los últimos 20 años en lo que a Tempranillo se refiere. Si en 1997 se vendimiaron 13 millones de kilos de esta variedad, en 2016 se recogieron casi 130 millones.

​La tinta del país está marcada por un proceso de maduración y temperaturas frías que hacen que, en general,​ las bayas sean “de un menor tamaño y con una piel más gruesa”.

Aquí es precisamente, según explica Alonso, “donde se encuentran los componentes más interesantes para la elaboración de tintos”.

Las características geográficas del valle del Duero

​El valle del Duero aporta una gran diversidad de suelos a los vinos. “Tenemos 32 tipos diferentes de suelos y todos ellos muy mezclados en la zona por lo que se puede producir con una gran complejidad”, detalla el director técnico de la DO.

La altitud media de 800 metros da la personalidad a los vinos de la Ribera del Duero
La altitud media de 800 metros da la personalidad a los vinos de la Ribera del Duero. Autor: José I. Berdón/DO Ribera del Duero

​”En cuanto a la orografía sucede algo parecido ya que si bien unas laderas del valle se encuentran orientadas hacia el sur, otras lo están hacia el norte”, añade.

Además​ la altitud también tiene “una notable influencia tanto por definir los tipos de suelo (estratos) como sobre las temperaturas”.

Un clima mediterráneo con una acusada continentalidad

El de esta zona es un clima mediterráneo con una acusada continentalidad. Es decir, apenas existen primavera y otoño y tienen lo que podría considerarse un largo invierno con un corto pero abrasador verano.

Así, “la pluviometría es suficiente, de unos 450mm, pero está concentrada en otoño e invierno principalmente”. Los dos son momentos en que la planta se encuentra “en dormición”.

De este modo, “el ciclo es rápido y se ve influenciado frecuentemente por las heladas primaverales, pero suele finalizar con una maduración larga y pausada”.

El 96% de la uva vendimiada en Ribera del Duero es Tinta del País o Tempranillo.
El 96% de la uva vendimiada en Ribera del Duero es Tinta del País o Tempranillo. Autor: José I. Berdón/DO Ribera del Duero

Precisamente ​esta maduración “es la causa de la acumulación de polifenoles (taninos y color) e igualmente de que estos sean más dulces al estar más polimerizados”.

En busca la calidad y el crecimiento sostenido

En cuanto a las técnicas de vinificación, Ribera del Duero es una zona en la que “las bodegas generalmente utilizan las últimas tecnologías disponibles”, explica Alonso.

Aunque detalla: “​con el objetivo de mantener la tradición y hacer tradición de la forma más perfecta posible”.

A pesar de que en la zona se lleve mucho tiempo cultivando la uva, estamos ante una denominación muy joven.

“Queda mucho camino por recorrer y esperamos que haya tantos éxitos como hasta ahora”. Estas son palabras de Vicente Marco, director de Comunicación de la DO Ribera del Duero. Para él, el foco debe de estar en “la búsqueda de la calidad y el crecimiento sostenido”.

Cada vez más exportación del vino de Ribera

Se calcula que actualmente la exportación supone el 30%, si bien desde la DO no tienen datos oficiales de todas las bodegas. En todo caso, para Marco, “la exportación es clave para el mundo de las bodegas porque hay mucha competencia”. Por ello, en la DO Ribera están “muy enfocados en la promoción exterior sin olvidar España”. No hay duda, el futuro está fuera.