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Un buen vino

Finca Villacreces y las edades del vino

Vista de Finca Villacreces

Hubo un momento en que las bodegas Izadi asentadas en la DOCa Rioja decidieron ampliar horizontes. Uno de los primeros lugares en los que pusieron sus ojos, allá por 1994, fue en Ribera de Duero.

La por entonces emergente denominación castellana se presentaba como una oportunidad en la que ampliar el espectro de la tempranillo.  

Ribera del Duero aportaba ese clima extremo y altitud elevada que llevaba a la variedad autóctona a producir vinos de una de gran calidad. La viña en estas latitudes sufre y da menos producción. Como suele ocurrir en el mundo del vino, eso se traduce en más calidad.

Finca Villacreces

​Bodega de Finca Villacreces

Finca Villacreces

Hubo un momento en que las bodegas Izadi asentadas en la DOCa Rioja decidieron ampliar horizontes. Uno de los primeros lugares en los que pusieron sus ojos, allá por 1994, fue en Ribera de Duero. La por entonces emergente denominación castellana se presentaba como una oportunidad en la que ampliar el espectro de la tempranillo.  

Ribera del Duero aportaba ese clima extremo y altitud elevada que llevaba a la variedad autóctona a producir vinos de una de gran calidad. La viña en estas latitudes sufre, da menos producción, pero como suele ocurrir en el mundo del vino eso se traduce en más calidad.

Tras identificar distintas oportunidades en la zona, Bodegas Izadi se hizo con finca Villacreces, por entonces en manos de la familia Cuadrado. Finca Villacreces ofrecía unos suelos muy peculiares y una clara identidad propia. Los grandes caldos que hoy caracterizan a esta finca comenzarían a llegar a partir de 2003.  La bodega, ubicada en Quintanilla de Onésimo, cuenta con 64 hectáreas que la rodean.

A día de hoy el 60% de la producción de Finca Villacreces va a parar a España, el 40% restante es para el mercado de exportación. Estados Unidos, Inglaterra y Alemania son los países principales de destinos. Por su parte, Latinoamérica muestra “un buen crecimiento”.  Mientras que otros países asiáticos como Corea y Japón “se están introduciendo en mundo del vino”.

Las tres edades de los vinos de Finca Villacreces

Los vinos de finca Villacreces representan las tres generaciones.
Podríamos decir que Pruno es el más joven, pero pasan los años y se convierte en Finca Villacreces, un vino con más madurez. Con el tiempo ese Finca Villacreces se convierte en la sabiduría de Negro.

Los vinos de esta Finca de Ribera de Duero son por tanto la muestra de tres edades. Pero son tres edades de una misma misma persona. Representan a una misma personalidad, pero cada una con los desafíos de su tiempo y edad.

Así, uno de los ejemplos más redondos del vino de esta finca es el premiado Pruno. Ve la luz en la cosecha de 2008. Se buscaba entonces “un vino más fresco en un nicho concreto”. Vendría a ser el hermano pequeño de los vinos producidos en  Villacreces. En el caso de Pruno las uvas son seleccionadas de todos viñedos de la finca, distribuidos en 64 hectáreas.

Con Pruno se buscaba mantener la calidad, la personalidad y la esencia de la finca a un precio asequible en torno a los 10 euros. Muestra de ese saber de los Izadi en la DO Ribera, Pruno obtuvo bastantes reconocimientos. Robert Parker lo eligió como el mejor calidad de mundo.

Finca Villacreces

El homónimo Finca Villacreces es el hermano mediano de la bodega. Una selección de los viñedos de la Finca van a parar a esta producción.

La última de las añadas es Finca Villacreces 2015, ya en el mercado. Procede de una selección de las parcelas con los rendimientos más bajos de la Finca. Para se elaboración se han seleccionado las variedades Tempranillo (86%), Cabernet Sauvignon (10%) y  Merlot (4%) y su crianza se ha realizado durante 14 meses en barricas francesas de grano fino de las tonelerías Darnajou y Taransaud.
 
Finca Villacreces 2015 tiene un color rojo picota intenso, con tonos granate. Aroma potente a fruta madura y toques de tofe de su paso por barrica. En boca, es largo y persistente, con taninos maduros y recuerdos de regaliz, fruta y café.

La sabiduría de Negro

Negro es sabiduría. Se trata de una selecta selección de poco más de mil botellas. La última cosecha es de 2011 y su producción se lleva a cabo en una zona fuera de la finca, en Olmedillo. Las cepas que dan lugar a este Negro son tempranillo de 90 años y muy baja producción. Cada botella de este vino con sabor a “fruta madura y matices minerales” se vende a 135 euros.

La conversión de Finca Villacreces a viñedo ecológico

Uno de los pasos que ha dado Finca Villacreces es el de su conversión a viñedo ecológico, que se ha hecho efectiva en 2017. “Desde hace tiempo se viene trabajando para pasar la producción a cultivo ecológico, más respetuoso con medio ambiente”, que encaja más con la visión del “viñedo a largo plazo”.

En este sentido, en Finca Villacreces se estudiaron las posibilidades y  se vio que “es posible dar la misma calidad y mejor que otras técnicas como utilización fitosanitarios”. Así, se utiliza, por ejemplo, la cubierta vegetal y otras técnicas de cultivo ecológico. Las uvas son las mismas, pero el enfoque es el de un mayor respeto hacia el medio ambiente.

El mercado lo pide. Especialmente fuera de nuestras fronteras. Pero Pérez defiende que la decisión “no se toma en base a un criterio comercial, aunque sí es cierto que países norte de Europa hay una sensibilización por cuidado de nuestro entorno”.

“Quizá en España no estemos tan sensibilizados, pero cada vez que en muchos productos de consumo se apuesta por técnicas respetuosas y es una tendencia que va a ir en aumento”, defiende el responsable de Marketing de Izadi. “Hay que cuidar al planeta y devolverle lo que nos da”, remarca.

​Tras identificar distintas oportunidades en la zona, Bodegas Izadi se hizo con finca Villacreces, por entonces en manos de la familia Cuadrado. Finca Villacreces ofrecía unos suelos muy peculiares y una clara identidad propia.

Los grandes caldos que hoy caracterizan a esta finca comenzarían a llegar a partir de 2003.  La bodega, ubicada en la localidad vallisoletana de Quintanilla de Onésimo, cuenta con 64 hectáreas que la rodean.

Interior de la Bodega Finca Villacreces

Interior de la Bodega Finca Villacreces


A día de hoy el 60% de la producción de Finca Villacreces va a parar a España. El 40% restante es para el mercado de exportación. Estados Unidos, Inglaterra y Alemania son los principales países ​de destino.

Por su parte, Latinoamérica muestra “un buen crecimiento”.  Mientras que otros países asiáticos como Corea y Japón “se están introduciendo en mundo del vino”, según detalla Iván Pérez, responsable de marketing de Bodegas Izadi y Finca Villacreces.

Patio de la bodega Finca Villacreces

Patio de la bodega Finca Villacreces

​Las tres edades de los vinos de Finca Villacreces

​Los vinos de finca Villacreces representan las tres generaciones. Podríamos decir que Pruno es el más joven. Pasan los años y se convierte en Finca Villacreces, un vino con más madurez. Con el tiempo ese Finca Villacreces se convierte en la sabiduría y exclusividad de Nebro.

Los vinos de esta Finca de Ribera de Duero son por tanto la muestra de esas tres edades. Pero son "tres edades de una misma misma persona", destaca Pérez. Representan, por tanto, "a una misma personalidad", pero cada una con los desafíos de su tiempo y edad.

​La juventud del premiado Pruno

​Así, uno de los ejemplos más redondos del vino de esta finca es el premiado Pruno. Ve la luz en la cosecha de 2008. Se buscaba entonces “un vino más fresco en un nicho concreto”.

Vendría a ser el "hermano pequeño" de los vinos producidos en Villacreces. En el caso de Pruno las uvas son seleccionadas de todos viñedos de la finca​.

Pruno ha conseguido convertirse en un clásico de Ribera de Duero


​Pruno 2016


D.O. Ribera de Duero

​10,49€


Con Pruno se buscaba mantener la calidad, la personalidad y la esencia de la finca a un precio asequible en torno a los 10 euros. Muestra de ese saber de los Izadi en la DO Ribera, Pruno obtuvo bastantes reconocimientos. Robert Parker lo eligió como el mejor calidad de mundo.

​La madurez de Finca Villacrece​s

​El homónimo Finca Villacreces es el hermano mediano de la bodega. Una selección de los viñedos de la Finca van a parar a esta producción.

La última de las añadas es Finca Villacreces 2015, ya en el mercado. Procede de una selección de las parcelas con los rendimientos más bajos de la Finca. 


​Finca Villacreces 2014


D.O. ​Ribera del Duero

​24,75€

​Para su elaboración se han seleccionado las variedades Tempranillo (86%), Cabernet Sauvignon (10%) y  Merlot (4%). Su crianza se ha realizado durante 14 meses en barricas francesas de grano fino de las tonelerías Darnajou y Taransaud.
 
Finca Villacreces 2015 tiene un color rojo picota intenso, con tonos granate. Aroma potente a fruta madura y toques de tofe de su paso por barrica. En boca es largo y persistente, con taninos maduros y recuerdos de regaliz, fruta y café.

​La sabiduría de Nebro

​Nebro es sabiduría. Se trata de una selecta selección de poco más de mil botellas. La última cosecha es de 2011 y su producción se lleva a cabo en una zona fuera de la finca, en Olmedillo. 

Las cepas que dan lugar a este Nebro son tempranillo de 90 años y muy baja producción. Cada botella de este vino con sabor a “fruta madura y matices minerales” se vende a 135 euros.

La conversión de Finca Villacreces a viñedo ecológico


Uno de los pasos que ha dado Finca Villacreces es el de su conversión a viñedo ecológico, que se ha hecho efectiva en 2017. “Desde hace tiempo se viene trabajando para pasar la producción a cultivo ecológico, más respetuoso con medio ambiente”, que encaja más con la visión del “viñedo a largo plazo”.

En este sentido, en Finca Villacreces se estudiaron las posibilidades y  se vio que “es posible dar la misma calidad y mejor que otras técnicas como utilización fitosanitarios”.

Así, se utiliza, por ejemplo, la cubierta vegetal y otras técnicas de cultivo ecológico. "Las uvas son las mismas, pero el enfoque es el de un mayor respeto hacia el medio ambiente".

Viñedo Finca Villacreces

Viñedo Finca Villacreces

​El mercado lo pide. Especialmente fuera de nuestras fronteras. Pero Pérez defiende que la decisión “no se toma en base a un criterio comercial, aunque sí es cierto que países norte de Europa hay una sensibilización por cuidado de nuestro entorno”.

“Quizá en España no estemos tan sensibilizados, pero cada vez que en muchos productos de consumo se apuesta por técnicas respetuosas y es una tendencia que va a ir en aumento”, defiende el responsable de Marketing de Izadi y Villacreces. “Hay que cuidar al planeta y devolverle lo que nos da”, remarca.