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Un buen vino

Cómo elegir el mejor vino para tus cestas de Navidad

Se acerca la Navidad y con ella los lotes y cestas que en estas fechas las empresas regalan a sus empleados y clientes. Ese ansiado momento para muchos de abrir la caja o cesta en la que se guarda ese embutido ibérico, ese foie, esos dulces y cómo no ese vino. No importa si es blanco, rosado, tinto o espumoso. Cualquier vino es bienvenido cuando se trata de abrir una cesta.

Con todo, hoy ofrecemos una serie de recomendaciones especialmente dirigida para aquellos que se encargan de seleccionar los productos de las cestas y lotes de Navidad. Todo con el objetivo de regalar el mejor vino mirando por el precio, pero también por la calidad.

Una buena cesta de Navidad buscará diferenciarse y para hacerlo procurará encontrar vinos distintos. Si bien es cierto que hay clásicos con los que es fácil acertar, también puedes probar ir un poco más allá, con vinos de denominaciones más especiales o variedades diferentes.

Huir de lo convencional en las cestas navideñas

Una buena opción puede ser huir de lo convencional y de las grandes marcas. Si bien es cierto que hay clásicos que gustan a todos, a veces, darle un toque diferente a tu cesta puede marcar la diferencia.

De este modo, los vinos de las cestas o lotes pueden ser de una misma bodega, pero también de una misma zona geográfica o denominación de origen. Por ejemplo, si tu empresa realiza operaciones con un determinado territorio, puedes jugar con ese elemento. También puedes dar a conocer cada año una variedad diferente.

De este modo, tu cesta de Navidad destacará en el aspecto enológico y darás a conocer a quienes la reciban nuevos horizontes en el mundo del vino. Nadie quedará indiferente ante tu cesta.

Eso sí, todo sea dicho de paso, es importante encontrar el equilibrio entre las cestas innovadoras en la selección de vinos sin pasarse de rompedor. No hay que apostar por vinos complicados, sino que es mejor ir a selecciones de crianzas y variedades más habituales.

Tempranillos y garnachas son buenas opciones varietales para los tintos. Verdejo y albariño para los blancos y garnacha en los rosados pueden completar una primera aproximación.

En la variedad está el gusto (también) en las cestas y lotes

Una opción es la de homogeneizar: misma bodega y denominación. Pero también puedes alternar diferentes bodegas para comparar. Asimismo puedes introducir  vinos elaborados con diferentes variedades de uva o  con crianzas distintas de una misma zona o bodega.

Otro de los elementos a tener en cuenta a la hora de elaborar una cesta de navidad y seleccionar los vinos es el maridaje. Como en cualquier combinación de vino y comida, es importante que los vinos sean capaces de acompañar el resto de elementos de embutido y otros alimentos con los que componer la cesta de Navidad.

Por otro lado, también es importante que sea la selección sea variada desde el punto de vista de los tipos de vino. Tres tintos son demasiado para una cesta. Si incluimos tres botellas, lo suyo es que combinemos al menos una de blanco y (a elegir) dos de tinto o una de tinto y otra de rosado o espumoso.

En general, el espumoso es un vino muy asociado a las fechas navideñas, por lo que es bueno incluirlo. No obstante, dentro de los espumosos hay un rango muy amplio. Si queremos ir a lo seguro, será bueno incluir una botella de cada tipo: un blanco, un tinto y un espumoso, por ejemplo.