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Un buen vino

Bodegas Masaveu: un vino familiar que busca acercarse al arte

Dice José Masaveu, director general de Bodegas Masaveu, que sus vinos parten de un concepto artístico “al entender que el logro de un vino excepcional es como una obra maestra”. Así, un buen vino “se apoya en dos elementos básicos: una buena materia prima (tierra y uva) y un gran trabajo enológico. O, dicho de otra forma, el talento del artista y su paleta de colores”.

Con este punto de partida no es de extrañar que Bodegas Masaveu busque en sus elaboraciones “esa expresión original y creativa”. “Esa es la filosofía y la diferenciación que intentamos otorgar a todos nuestros vinos y transmitir a nuestros consumidores con cada elaboración”, explica José Masaveu en declaraciones a ‘Un Buen Vino’.

La familia Masaveu es una de las grandes sagas empresariales de España. Comenzó su actividad industrial hace nada más y nada menos que 170 años. Con la revolución industrial desarrolló una serie de negocios fundando Corporación Masaveu en 1840 y en 1898 construyeron la que fue la primera fábrica de cementos de España.

José Masaveu, director general de Bodegas Masaveu. Foto: Bodegas Masaveu.

La familia Masaveu y el vino

Su relación con el sector vitivinícola se remonta a mediados del siglo XIX cuando su antepasado Federico Masaveu Rivell inició la plantación de viñedos en Castellar del Vallés, en Barcelona. No obstante, el salto importante se produjo en 1974 con la adquisición por parte de Pedro Masaveu (tío de José Masaveu) de Bodegas Murua, ubicada en Elciego, en pleno corazón de La Rioja Alavesa.

“Mi tío, presidente entonces del grupo, era un hombre muy aficionado al vino y buscó un sitio para poder compartir y disfrutar esta afición”, explica. Por aquel entonces Murua “era una bodega pequeña que se ajustaba como anillo al dedo a lo que quería y buscaba, algo de elaboración y consumo propio”.

Detalle del viñedo de Fillaboa, en la DO Rías Baixas. Foto: Bodegas Masaveu.

Tras su fallecimiento en 1990 la presidencia del grupo pasó a manos del padre de José, Elías Masaveu, que decidió “reformar la bodega para explotarla comercialmente”.

“Él fue quien me puso al frente del negocio vinícola en 1998, donde comencé a emprender con Llagares Valverán elaborando la primera sidra de hielo de Asturias, también de España, y a la que le seguirían los otros cuatro proyectos vinícolas, hasta el día de hoy”, explica José Masaveu.

Viñedo en Murua, con la bodega al fondo.
Viñedo en Murua, en la DOCa Rioja, con la bodega al fondo. Foto: Bodegas Masaveu.

A día de hoy, según explica, “toda la familia está muy implicada con este proyecto porque nos apasiona”. “Nuestra familia, como muchas otras, tiene muy presente que solo la cultura del esfuerzo, la dedicación, el trabajo, la paciencia y la perseverancia hacen posible el éxito, y son precisamente esos principios los que intentamos poner en práctica en un negocio bodeguero que tiene ya casi medio siglo de vida”, detalla.

La búsqueda de la excelencia

España es una potencia mundial vitivinícola en donde se elaboran grandes vinos. Pero hoy en día, a juicio de Masaveu, “ya no vale ser uno más, tienes que encontrar tu hueco en el mercado siendo diferente buscando la excelencia”.

Botellero en el interior de la bodega Murua. Foto: Bodegas Masaveu.

“En Bodegas Masaveu mimamos nuestros vinos respetando la viña, con exclusivas y limitadas elaboraciones que dan tiempo y espacio a la cepa y al racimo al ritmo necesario para que surja lo cualitativo, dando la importancia que el terroir tiene y ensalzando la uva”, detalla.

“Todo ello, sin descuidar los nuevos tiempos y tendencias, por eso innovamos y avanzamos empleando la última tecnología cuando el momento lo requiere sin olvidar que somos artesanos del vino”, añade.

Bodegas en varias denominaciones

Desde la compra de Bodegas Murua en 1974, Bodegas Masaveu ha ido creciendo con la adquisición de bodegas en diferentes denominaciones de origen.

Aparte de la DOCa Rioja con Murua, están también en la DO Rías Baixas con Bodegas Fillaboa, en la DO Navarra con Pagos de Araiz, en Vino de la Tierra de Castilla y León con Leda y en Asturias, con la sidra de hielo Valverán, un proyecto muy personal por el que vienen “apostando con fuerza”. Por último, son accionistas de referencia en Bodegas Aalto en Ribera de Duero, donde José Masaveu ejerce como presidente.

Parcelas de Fillaboa, en la DO Rías Baixas. Foto: Bodegas Masaveu.

Tras 45 años de trayectoria, con 440 hectáreas de cultivo y una presencia en 45 países, se han convertido a su juicio en “un referente del sector del vino al apostar por las elaboraciones limitadas, sostenibles y excelentes”.

La elección de dichos lugares especiales ha estado ligada, fundamentalmente, a la oportunidad de “tener presencia en las principales denominaciones de origen del país con la adquisición de bodegas y viñedos que nos permitiesen realizar elaboraciones diferentes y de calidad siendo fieles a los principios que he mencionado”.

Botellero en Bodegas Murua, con el paso de los años visible en las botellas
Botellero en Bodegas Murua, con el paso de los años visible en las botellas. Foto: Bodegas Masaveu.

A juicio de Masaveu en los últimos años han “mejorado sustancialmente nuestra capacidad operativa, técnica y comercial y estamos en disposición de consolidar en el presente y corto plazo todo el trabajo realizado hasta ahora”.

Lo han conseguido, en su opinión, después de fortalecer sus “debilidades, puntos críticos, después de conceptualizar y definir cada uno de los vinos con el mejor equipo enológico y disponer de un tamaño de grupo vitivinícola de dimensión media”.

Edificio de la bodega Fillaboa
Edificio de la bodega Fillaboa. Foto: Bodegas Masaveu.

Preguntado sobre una posible expansión considera que “no es momento” de pensar en nuevas localizaciones y sí el de “consolidar las bodegas, las marcas y todo lo logrado en estos años”.

Del millón de botellas que producen, algo más del 50% se vende en España mientras que el resto se exporta. Actualmente, están presentes en 45 países. “La exportación es el camino natural de nuestros vinos. El esfuerzo, la dedicación, la entrega, la búsqueda de la excelencia tiene unas consecuencias, que es ser reconocidos, por lo que lo previsible a largo plazo es que la demanda supere nuestra capacidad de oferta”, pronostica.

La sidra de hielo Valverán

Todos los vinos y todas las bodegas representan algo importante para José Masaveu. “En todas y cada una de las elaboraciones buscamos siempre la excelencia, es decir vinos, que se queden dentro de nosotros y nos dejen un gran recuerdo”, reflexiona.

Con todo, reconoce que a nivel personal la sidra de hielo Valverán que elaboran en Asturias, donde yo nació, “significa mucho”. “Le tengo especial cariño porque me trae recuerdos. Representa un proyecto de superación personal y empresarial”, detalla.

La sidra de hielo de Valverán está inspirada en las exclusivas ice-ciders canadienses, sidras elaboradas a partir de la recolección de manzanas en estado de congelación.

Sidra Valverán, 20 manzanas. Foto: Bodegas Masaveu.

Esta bebida se consigue tras un complejo proceso de congelación a 20 grados bajo cero, una posterior fermentación durante 10 meses y una crianza sobre lías finas de 12 meses.

El periodo completo suele rondar entorno a un total de dos años desde que se recogen las manzanas hasta que esa botella llega al consumidor final manteniendo las cualidades frutales y sensoriales iniciales.

Es para José Masaveu “un proyecto que simboliza lo importante que es aprender de los fracasos, la lección vital de caer y volver a levantarse, que no hay sueños imposibles, la importancia de ser constante y apostar por aquello en lo que verdaderamente crees… la sidra Valverán me ha enseñado mucho a todos los niveles”.

Y puestos a destacar otros de sus vinos reconoce que también le sorprenden los vinos de Bodegas Leda, “de viñedos centenarios curtidos por el clima de Castilla y León, vinos que proceden de viñedos ecológicos tremendamente francos, que da la impresión de que hablan, que ellos mismos cuentan su historia”.

El futuro del vino en España

Preguntado sobre el futuro del mundo del vino en España reconoce estar “en estos momentos, como todas las empresas, expectantes ante la coyuntura actual que vivimos, viendo cómo va a evolucionar, madurando y recomponiendo estrategias”.

“No somos ajenos a la situación de incertidumbre que vive el país, pero estamos esperanzados en que tarde o temprano superaremos este momento tan delicado. Contamos con un buen equipo, personas con iniciativa, con actitud y muy unido, que ayuda mucho a la hora de recomponer una situación que por las circunstancias ajenas ha sido dañada”, detalla.

“La crisis sanitaria mundial, que con tanta fuerza está afectando a nuestro país, está arrasando con cualquier plan previsto”, prosigue. En este sentido José Masaveues optimista y está convencido de que “cuando todo esto termine, que pasará, el sector vinícola español volverá a ocupar el sitio que le corresponde en la industria agroalimentaria para seguir posicionando a España como potencia vitivinícola”.