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Un buen vino

Rioja: el vino español por excelencia

Vendimia en Rioja

Decir Rioja es quizá decir la denominación española por excelencia. Quizá sea la más conocida fuera de nuestras fronteras. Sus botellas tienen como destino un total de 123 países.

Rioja exporta el 37% de su producción. Viajan fuera nada más y nada menos que 143 millones de botellas al año, de un total de 386 millones comercializadas anualmente por esta Denominación Calificada.

A la cabeza de los países consumidores de Rioja está Reino Unido con un 33%. El segundo puesto es para Alemania, con un 17%.

Les siguen en la lista el mayor consumidor de vino del planeta, Estados Unidos, a donde se exporta el 10%, Suiza (6%), China (4%), Holanda (4%), Suecia (3%), Canadá (3%) e Irlanda (3%).

Viñedo de Rioja en Baños de Ebro
Viñedo de Rioja en Baños de Ebro. Fuente: DOCa Rioja.

Las claves del éxito de Rioja

​Varios son los motivos del éxito de Rioja “dentro y fuera de nuestras fronteras” según el director general de la DOCa, José Luis Lapuente. Destaca “la imbatible relación calidad-precio, las garantías que se ofrecen al consumidor y el compromiso y la apuesta del sector”.

​De este modo, todos ellos han alimentando “la reputación, el fondo de comercio y los intangibles que ofrece la región en torno al producto”.

Vendimia en Rioja
Vendimia en Rioja. Fuente: DOCa Rioja.

Entre estos intangibles​ señala al paisaje, la cultura, la tradición, la historia, la arquitectura, el entorno social o la gastronomía. Todo ello cimienta, a su juicio, el éxito para los vinos de Rioja.

No en vano, esta zona tiene una historia milenaria en el cultivo de la vid. Su reconocimiento como Denominación de Origen data de 1925. Esto la convierte, junto con Jerez, en la más antigua de España.

Responder con lo que pide el mercado

Desde ​ese ya lejano 1925, Rioja ha avanzado “de una forma evidente”, tal y como reconoce Lapuente.

¿El secreto?: “un proceso de mejora continua, el constante seguimiento del mercado y de lo que buscan los consumidores”.

A su juicio, estos factores les han llevado “a crecer para dar siempre la mejor respuesta (al consumidor), porque al fin y al cabo es el que paga”, explica.

Viñedos en Primavera en Rioja.
Viñedos en Primavera en Rioja. Fuente: DOCa Rioja

Y para adaptarse al consumidor uno no puede parar. Prueba de ello son, según ​Lapuente “la renovada oferta de vinos blancos o los vinos de viñedos singulares, buscando ofrecer más información sobre el origen”.

Pero también “los vinos espumosos, ampliando ​la gama con un producto que está apreciándose”.

El Tempranillo como “hilo conductor”

En los vinos tintos de Rioja, son características “la sutileza y la elegancia”. Tienen “el Tempranillo como hilo conductor”.

Todo en una zona que cuenta con un “experto manejo de los procesos de crianza y la oferta de un vino listo para beber y versátil para acomodarse a todos los gustos”.

Racimo de Tempranillo con rocío
Racimo de Tempranillo con rocío. Fuente: DOCa Rioja.

​No hay duda de que en Rioja, reina la Tempranillo, la variedad más plantada entre las tintas españolas. Cuenta con 51.803 hectáreas. Le sigue la garnacha tinta, con 4.630, la mazuelo, con 1.294 y la graciano, con 1.207. Completa la lista la maturana tinta, con 141 hectáreas. El resto de variedades tan sólo ocupan en conjunto 147 de la superficie plantada.

En el caso los blancos, Lapuente pone de relieve “su expresión, la complejidad en los top de gama, la adaptación a los gustos actuales y la perfecta integración de la madera, en su caso”.

Vino blanco de Rioja.
Vino blanco de Rioja. Fuente: DOCa Rioja.

En las variedades blancas, la estrella es la Viura, con 4.209 hectáreas. El resto de variedades la completan la malvasía (123 hectáreas), la garnacha blanca (148 hectáreas).

Pero además hay 1.263 de lo que denominan “nuevas variedades blancas”. De ellas, un total de 607 son de tempranillo blanco y 302 verdejo. Las 46 hectáreas restantes son de otras variedades.

Principales variedades autóctonas de Rioja

Un emplazamiento idóneo para el cultivo de la vid

Más allá de sus variedades, Rioja tiene un emplazamiento idóneo para el cultivo de la vid. “La situación geográfica y la protección montañosa, al norte y al sur, generan unas condiciones idóneas para el cultivo de la vid”, detalla Lapuente.

La DOCa está emplazada entre las Sierras de Cameros y de la Demanda, al sur y la Sierra de Cantabria al Norte. Entre estos dos sistemas montañosos el fértil Valle del Ebro despliega toda su fuerza y potencia, con sus influencias de clima Atlántico y clima Mediterráneo.